Aprendizaje

Feb 19

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Calendario en la sombra: eventos que no aparecen en la agenda habitual

Cuando observamos el calendario financiero de un trader, normalmente vemos publicaciones macroeconómicas, decisiones de bancos centrales, reportes de resultados corporativos y feriados como Navidad o Año Nuevo. Pensamos: estos son todos los eventos que pueden afectar al mercado. Pero en la práctica, el mercado muchas veces se comporta de forma extraña, como si alguien se hubiera olvidado de avisar a los traders sobre noticias importantes. En esos momentos, la volatilidad aumenta, la liquidez cae y los movimientos parecen inexplicables.

La respuesta a este fenómeno está en la existencia de un “calendario en la sombra”: un conjunto de eventos que influyen de manera crítica en el comportamiento del mercado, pero que permanecen fuera del radar para la mayoría de los traders minoristas. Existen muchos de estos eventos, pero vamos a analizar los principales factores “invisibles” que toda persona que hace clic en “Comprar” o “Vender” debería conocer.

1. Períodos de blackout: cuando desaparecen las recompras

Una de las razones más subestimadas de la caída de liquidez y el aumento de volatilidad son los períodos de blackout corporativos. Varias semanas antes de la publicación de los resultados trimestrales, a las empresas se les prohíbe recomprar sus propias acciones en el mercado abierto. Se trata de un requisito regulatorio diseñado para evitar la manipulación

¿Suena aburrido y técnico? En realidad, es una bomba de tiempo para el mercado. Las recompras corporativas se han convertido en una de las mayores fuentes de demanda de acciones en los últimos años. Las empresas del S&P 500 recompran cientos de miles de millones de dólares en acciones cada año. Este flujo de dinero sostiene los índices, suaviza las caídas y aporta liquidez.

Y entonces llega el blackout. Normalmente comienza entre 3 y 4 semanas antes de los reportes y continúa varios días después. Como resultado, el comprador más poderoso desaparece del mercado durante aproximadamente un mes. ¿Cuál es el resultado? Las acciones —y por ende los índices— se vuelven más volátiles, las caídas son más profundas y los rebotes más débiles. Esto se nota especialmente hacia el final de cada trimestre, cuando cientos de empresas entran en blackout al mismo tiempo. Enero, abril, julio y octubre son meses típicos en los que el mercado puede “desplomarse” de forma inesperada sin razones macroeconómicas evidentes. Todos miran las noticias buscando catalizadores, cuando en realidad un comprador que representa entre el 20% y 30% del volumen diario promedio simplemente dejó de existir.

Para los traders, esto significa algo muy claro: durante períodos de blackout generalizados conviene ser más cauteloso con posiciones largas y esperar retrocesos más agresivos de lo habitual. También es un momento excelente para quienes operan volatilidad, ya que el VIX suele subir en estos períodos.

2. Feriados que lo cambian todo

Todos conocemos Thanksgiving, Navidad y Año Nuevo. En esas fechas los mercados cierran u operan con horario reducido, y nadie se sorprende por los bajos volúmenes. Pero existen feriados que no figuran en el calendario estadounidense y que, aun así, impactan de forma dramática en ciertos activos.

El Año Nuevo Lunar en China es un ejemplo clásico. No se trata de un solo día, sino de toda una semana (a veces dos) en la que la economía china prácticamente se detiene. Las fábricas cierran, la logística se paraliza y traders e inversores toman vacaciones. A primera vista, puede parecer irrelevante para los mercados financieros.

China es el mayor consumidor mundial de metales industriales: cobre, mineral de hierro, níquel, aluminio e incluso oro. Cuando llega el Año Nuevo Lunar, la demanda prácticamente desaparece. La liquidez en los metales cae y los precios pueden moverse de forma ilógica simplemente porque no hay compradores. ¿Por qué sucede esto?

  • Desaparición de liquidez: enormes fondos asiáticos salen del mercado. El mercado se vuelve “delgado”. En un mercado delgado, incluso una orden pequeña de un hedge fund en Londres puede mover los precios 1–2% en cuestión de minutos. Es la época de los “spikes” y movimientos bruscos que sacan a muchos traders del juego.

  • Demanda física: en China es costumbre regalar oro antes de las festividades. La demanda aumenta antes del feriado y luego se congela durante esos días

Observa cómo la volatilidad de los metales —especialmente la plata— ha aumentado recientemente antes del Año Nuevo Lunar de 2026. ¿Qué movimientos de precios se produjeron antes de esa fecha? O bien observa lo que sucedió en 2025 con los metales antes de ese feriado. Para un trader de metales, ignorar el Año Nuevo Lunar es como salir en invierno sin abrigo.

Otro ejemplo es el Ramadán en Medio Oriente. Durante este período, los mercados petroleros pueden mostrar comportamientos atípicos, especialmente si grandes actores reducen su actividad. Las vacaciones de verano en Europa (sobre todo agosto) son otro momento en el que la liquidez cae y la volatilidad aumenta en los activos europeos.

3. Vencimiento de opciones (la locura de los viernes)

Cada tercer viernes del mes vencen las opciones mensuales sobre índices y acciones individuales. Pero la verdadera intensidad llega en los vencimientos trimestrales, cuando varios tipos de derivados convergen al mismo tiempo.

Imagina miles de millones de dólares en posiciones de opciones llegando a su último día de vida. Los creadores de mercado que vendieron estas opciones ajustan sus coberturas durante toda la semana previa al vencimiento. Si el precio de una acción se acerca a un strike con gran interés abierto, comienza una auténtica batalla. Los compradores de puts quieren que el precio caiga por debajo del nivel, mientras que los tenedores de calls quieren que suba.

En la última hora de negociación del viernes de vencimiento suele aparecer el fenómeno del “pinning”: el precio literalmente se queda pegado a un strike importante. No es casualidad. Es el resultado de los market makers operando activamente el activo subyacente para maximizar la cantidad de opciones que expiran fuera del dinero.

En el gráfico se ve así:

El precio choca una y otra vez contra una pared invisible. Tú marcas niveles, esperas rupturas y el precio rebota como si estuviera pegado. En realidad, son los grandes bancos cubriendo posiciones y manteniendo el mercado donde les conviene.

Especialmente peligroso es el llamado Triple Witching, que ocurre el tercer viernes de marzo, junio, septiembre y diciembre. En esos días, la volatilidad en las últimas horas de Nueva York suele parecer una montaña rusa.

4. Políticas arancelarias y suspensiones inesperadas de aranceles

El comercio global moderno se parece cada vez menos a una máquina predecible y más a una improvisación caótica. Este factor se ha vuelto especialmente relevante con el regreso de Trump a la presidencia de EE. UU.: aranceles, guerras comerciales, sanciones, fallos judiciales repentinos y cambios bruscos de política.

Son eventos que no aparecen en el calendario económico, pero que pueden dar vuelta el mercado en minutos. Especialmente interesantes son los momentos en que tribunales cancelan o suspenden aranceles.

Ejemplo 1: un tribunal anula parte de los aranceles al cobre — el mercado de metales reacciona de inmediato, aunque la noticia no figure en los calendarios económicos.

Ejemplo 2: el 9 de abril de 2025, Trump anunció un aplazamiento de 90 días de ciertos aranceles para la mayoría de los países. Como resultado, los índices registraron su mayor suba desde 2008.

Por cierto, el 20 de febrero de 2026 los mercados estarán atentos a la Corte Suprema de EE. UU., que podría pronunciarse sobre el uso de poderes de emergencia por parte del presidente para imponer aranceles amplios. Aunque no figura en los calendarios económicos, los inversores lo consideran altamente relevante. Una decisión en contra del gobierno podría presionar fuertemente al índice del dólar y dar impulso a los índices bursátiles.

5. Rebalanceo de índices y fondos

Al final de cada mes (y especialmente de cada trimestre), grandes fondos de pensiones e inversión reorganizan sus carteras. Tienen reglas estrictas: por ejemplo, 60% acciones y 40% bonos. Si las acciones subieron fuerte, su peso pasa a 65%. Para volver al equilibrio, el fondo debe vender ese 5% extra en acciones y comprar bonos.

¿Por qué importa?: En los últimos 2 o 3 días hábiles del mes, el mercado a menudo se mueve “en contra de la lógica”. Las noticias son buenas, la economía está creciendo, pero el mercado accionario cae. ¿Por qué? Simplemente porque los algoritmos de los fondos más grandes del mundo están ejecutando órdenes de venta de manera simultánea para rebalancear sus carteras. Los movimientos más fuertes suelen producirse durante la última hora de negociación del último día del trimestre. A este fenómeno se lo conoce como “marking the close”, cuando los fondos intentan fijar los precios que necesitan para sus informes. En estos momentos, la volatilidad puede ser extrema.

Otro impulsor invisible es el rebalanceo periódico de los principales índices y ETFs. Se trata de eventos técnicos que la mayoría de los traders ignora, pero que pueden generar movimientos muy potentes en acciones individuales.

Cuando una empresa es incorporada al S&P 500, los fondos indexados están obligados a comprar sus acciones, y en volúmenes enormes. La demanda es artificial y concentrada, generalmente dentro de un solo día o una semana de negociación. ¿El resultado? La acción puede subir entre 5% y 10% por motivos puramente técnicos, sin que haya ningún cambio en sus fundamentos.

La situación opuesta es la exclusión del índice. Tesla ha estado al borde de ser retirada de varios índices ESG en más de una ocasión, y ello ha ejercido presión sobre el precio de sus acciones. Los fondos que replican estos índices están obligados a vender, lo que genera una ola de oferta.

6. Riesgos geopolíticos fuera del calendario

Por último, el factor más impredecible son los eventos geopolíticos, que no tienen una fecha en el calendario, pero pueden dar vuelta los mercados en cuestión de segundos. Conflictos militares, ataques terroristas, crisis políticas y renuncias inesperadas de líderes: todos generan oleadas de volatilidad imposibles de anticipar por completo.

Pero incluso aquí existen patrones. Por ejemplo, los períodos electorales en países grandes suelen venir acompañados de mayor volatilidad en las semanas previas a la votación y de movimientos bruscos inmediatamente después de que se anuncian los resultados. Referéndums, cambios de gobierno y crisis constitucionales son situaciones que deben mantenerse siempre en el radar.

Un ejemplo reciente es la victoria del partido del nuevo primer ministro japonés en las elecciones parlamentarias. El partido obtuvo la mayoría, lo que le permitió avanzar con su política expansiva planificada. El índice japonés se disparó tras conocerse los resultados y continuó subiendo durante varios días.

También vale la pena seguir de cerca las reuniones de organizaciones internacionales como el G7, el G20 y la OPEC+. Estas reuniones muchas veces se realizan sin una agenda pública, pero las decisiones que se toman en ellas pueden afectar al petróleo, las divisas y los activos de materias primas.

¿Cómo trabajar con el calendario en la sombra?

  • Primero, comienza a hacer un seguimiento. Crea una lista separada de fechas: vencimientos trimestrales de opciones, períodos de blackout de las empresas clave de tu cartera, feriados importantes en Asia y fechas de rebalanceo de índices.

  • Segundo, adapta tu estrategia de trading. Durante períodos de baja liquidez, evita entradas agresivas, amplía los stops y reduce el tamaño de las posiciones. Antes de grandes vencimientos de opciones, prepárate para movimientos inesperados y no te sorprendas si el precio se “pega” a niveles redondos.

  • Tercero, utiliza este conocimiento para detectar oportunidades. Si sabes que las empresas volverán a realizar recompras una vez finalizado el período de blackout, puede ser un buen momento para posicionarte en largo poco antes de que se reanuden los programas de recompra.

Reflexiones finales

El calendario en la sombra no es una teoría conspirativa. Es simplemente un conjunto de eventos que influyen en el mercado a través de los flujos de liquidez y los cambios en la oferta y la demanda, pero que quedan fuera del alcance de las fuentes de información estándar. Los traders que toman en cuenta estos factores obtienen una ventaja significativa.

El mercado nunca es completamente aleatorio. Detrás de cada movimiento hay flujos de capital, y detrás de cada período de calma hay una falta de participantes. Aprende a ver lo que permanece oculto para la mayoría, y tu trading alcanzará un nuevo nivel.